Misterios de la Sexualidad

PRINCIPAL
EL YIN Y YANG
HORÓSCOPO CHINO
LA MUJER
    Anatomía
    Senos
    Técnicas orales
    Signos de gozo
    Punto "G"
    Vagina
    Frigidez
EL HOMBRE
    Anatomía
    Placer
    Técnicas orales
    Eyaculación
    Impotencia
LA PAREJA
    Sensualidad
    Caricias
    Beso
    Shiatsu
    Baño
    Sexo oral
    Sexo anal
    Penetración
    Posturas
    Ruptura
SEXO SEGURO
    Barrera
    Hormonal
    Mecánica
    Quirurgica
    Conductual
SEXO Y SALUD
    Posiciones
    Enfermedades
    Higiene
AFRODISÍACOS
    Aceites de masaje
    Ingredientes
    Recetas
LINKS
PREMIOS

LA PAREJA

Las Caricias
   Acariciar es un arte. Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No se debe concentrar únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que su piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que deber descubrir día tras día.

   Acariciarse suavemente con sus labios y su lengua los lóbulos de las orejas, continuando por el cuello, alrededor de su boca, la nariz y sus mejillas. Continúe por su pecho, siguiendo lentamente sus curvas. Párese en los pezones, chupándolos y lamiéndolos con dulzura. Siga deslizando sus labios por la espalda, los costados, el vientre, la zona anal, la zona interna, los muslos, la parte trasera de las rodillas, el ombligo, los pies, etc...

   También es importante morder de vez en cuando todas las zonas descritas anteriormente pero siempre con mucha delicadeza y observando la reacción de su pareja. Muchas personas disfrutan de estos mordiscos incluso durante el acto sexual.

   La estimulación por pellizcos es muy gratificante y se debe realizar a través de gestos breves y simples, por todo el cuerpo de la pareja. Normalmente se utilizan los dedos pulgar e índice de la mano, aunque también es posible realizarlos con los labios. En ambos casos hay que ser extremadamente delicado en su ejecución para así obtener el efecto de excitación deseado.